hamac arbre a chat

Cada gobernante del país tenía algo que agregar al paraje. La última, mora con yogurt, pero debieron sacarla del menú por la escasez y el costo. Su menú es muy simple. Así se convocó a arquitectos venezolanos, uruguayos y argentinos que se encargarían de su remodelación. Por eso el eclecticismo que se mueve entre los estilos renacentista, manierista italiano, barroco francés y posmodernista. Por eso son muchos los que aprovechan y llevan su computadora para trabajar allí. Las paredes, las mesas, las sillas y la barra son blancas. En ese entonces, el local no era más que cuatro mesas, en una explanada de tierra. Tierra de eucaliptos, pinos y flores. Cuando se inauguró, se dijo que se ampliaría al segundo piso, donde se especializarían en carnes. Entre las carnes se destaca la ternera rosto. La sasizza (una salchicha de cerdo con hinojo y pepperoncino), los arancini (unas bolitas de arroz rellenas, servidas con un delicioso ragú) y los calamari rosto -calamares a la parrilla- son las entradas infaltables.

Los olores que provienen de la cocina son sencillamente envolventes. Pregúntele a cualquier caraqueño aficionado a los dulces cuáles son los mejores profiteroles de la ciudad. Nico nació en Caracas y comenzó el oficio de la mano de su mamá, quien frecuentó la barra hasta la muerte de Nico en 2017. Billares Nico era uno de los lugares donde mejor se bebía café en la ciudad. Ahora, un domingo cualquiera en la Cachapera Doña Inés puedan prepararse hasta 500 cachapas y recibir hasta 1.500 personas. Las pastas llenan el primer plato: desde los tradicionales lingüini bologna hasta los farfalle a la crema con hongos. Las pocas mesas favorecen la intimidad y la celebración al estilo de una familia italiana. Mientras de fondo suenan temas inolvidables de la música pop italiana como Poo y Raffaella Carrá. “Nosotros no hacemos decoración, los platos salen como son”, dice Franjo al referirse al local de la Avenida Solano.

Nicolino Cipriano, conocido por todos como “Nico”, fue barista durante cuarenta años detrás de una máquina Gaggia en una pequeña barra en la avenida Victoria. Esa nostalgia lo llevó a poner esas fotos para recordar cómo era la Avenida Francisco de Miranda, la Hacienda El Toboso de Tito Salas, el Tranvía”. Pero como mi esposo es venezolano, él nos enseñó cómo prepararlas y así comenzamos”. Su mando a distancia permite elegir entre 20 colores y ocho modos de iluminación, y además el resto de sus teclas permite ajustar otros parámetros como la intensidad o el brillo. Puede incluir los arancini, ensalada de pulpo, carpaccio de ternera, sasizza, pasta, risotto, entre otros platos. Los entendidos del tema afirman que Nico manejaba su Gaggia con el amor, cuido, pasión y destreza con la que se conduce un Ferrari. Algunos optan por pedir la degustación del día, que constituye la mejor forma de probar de todo un poco. Hamaca tradicional: es importante que recordemos que este modelo, debido a su forma de piragua, los lados se doblan sobre mismos “abrazando” al usuario tumbado a lo largo.

KTSWP Hamaca Columpio Al Aire Libre Dormitorio del Hogar Dormitorio Individual/Doble para NiñOs ... Ahora, lo importante: todos los fabricantes de hamacas insisten en que no es posible caerse de una hamaca de calidad excepto por un mal montaje. Impermeable, duradero y fabricado con materiales de primera calidad. La primera es la mezcla de fresa con yogurt; la segunda, es el resultado de combinar parchita con guanábana. Algo similar sucedió con el Edificio Centro Altamira, no tenían idea de quién era el arquitecto porque el que diseñó era extranjero y no firmó los planos. Era un lugar siempre animado, donde los idiomas predominantes eran el italiano, el napolitano y el siciliano. Habían experimentado con la masa entre todas las recomendaciones que recibieron y hallaron que lo mejor era moler el maíz, echarle sal y azúcar. El despliegue de potes de salsas en las barras lo hace evidente. Las cachapas o los sánduches de pernil se acompañan en este establecimiento con bebidas que llevan nombre de mujer: Consuelo, Guapa o Consentida.

Así que quienes lo frecuentan se refieren a este restaurante con un nombre más amable: Club Siciliano. Si alguien se preguntaba qué significa la frase “La ricetta della nonna”, en el Club Siciliano la explican a la perfección: cocina con cariño y atención gentil, lejos de cualquier pretensión. Ofrecen desayunos y almuerzos, hamaca arbol siguiendo la línea de la cocina venezolana. Pero todavía esa planta se sigue utilizando como la cocina del restaurante. Desde el aire sirve como referencia. La elegancia, como la claridad, se impone en estos 130 metros cuadrados que pueden recibir a 98 comensales. Allí se puede contemplar la ingente colección de vehículos que consiguió: automóviles, ferrocarriles, barcos a escala, aviones, carruajes, coches y otras reliquias reunidas a partir de donaciones. Hijo de Doménico y Franca Cipriano, dos italianos venidos desde Salerno que encontraron en esta zona de Caracas su hogar, en medio de una comunidad de coterráneos, en su mayoría del sur de la bota. La capilla de 105 años fue construida en la época gomecista, a propósito del centenario de la Independencia de Venezuela. El edificio aún se llama Unidad Residencial República de Venezuela.

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